Los armarios de la cocina donde guardamos comida pueden apestar… humedad, envases abiertos, cosas podridas pueden dejar una huella muy desagradable, o sin ser desagradable muy fuerte como el café por ejemplo. Lo mismo nos pasa con el frigo: olores a pescado, a verdura pasada, a quesos demasiado curados, etc.
No hace falta usar un desodorizante industrial químico, ya que tenemos un producto básico de la casa que desarrollará este papel perfectamente casi sin coste suplementario para el presupuesto doméstico y mucho más sano: el bicarbonato.
El bicarbonato tiene mil y una virtudes pero una de ellas es su facultad para absorber todos los olores, en la cocina, en el cuarto de baño, en los armarios de la ropa o en el coche para quitar el peste a tabacco por ejemplo.
Dos cucharradas de bicarbonato en una taza bastarán para sanear un ambiente y no hace falta cambiarlo más que una vez al mes.
¡El bicarbonato no ha terminado de sorprendernos…!
