Una de las bases de nuestra política de cuidado del medio ambiente es la selección de los deshechos caseros para permitir a las instituciones organizar en las condiciones optimas su reciclado.
En España, desgraciadamente, queda mucho por hacer para integrar el reciclado en la vida cotidiana de las familias.
Todavía, y más desde el principio de la crisis durante la cual la población está más preocupada en buscarse la vida, la protección del medio ambiente pasa en segundo plano… ¡o quizás en tercer o cuarto plano!
Pero el planeta es nuestro y sobre todo es el único que dejaremos a nuestros hijos, nietos y bisnietos. Además la industria verde, de reciclaje o de producción ecológica es una fuente nueva de empleo y de creación de riqueza económica.
¿Por qué no darle el sitio que le corresponde?
